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La propuesta de cobrar el servicio telefónico local por bloques de 15 minutos
de navegación en Internet, además de la renta que el usuario final ya paga al
ISP, tal y como lo plantearon algunos proveedores, resultaría más perjudicial
que benéfica e impactaría negativamente en el desarrollo de Internet en el país,
señalan analistas de Select-IDC.
Otros de los efectos negativos que tendría la puesta en práctica de dicha iniciativa
son los siguientes:
- Decremento del tráfico de Internet
- Disminución de visitas a algunos negocios en línea
- Decremento en el tiempo de navegación que se dedica a actividades tales
como comunicación, investigación y otras de entretenimiento
- Freno del proceso de masificación y democratización del servicio
- Incremento en el costo final de uso
- Predominio del perfil elitista del cibernauta
Dado que en este momento no hay un planteamiento estructurado en torno al incremento
de tarifas, sino sólo rumores y especulaciones, sería aventurado lanzar conclusiones.
Sin embargo, es claro que los proveedores de telefonía local deben considerar
que cualquier iniciativa que afecte directamente el costo del servicio para
el usuario rompe completamente con la estrategia de democratización de la tecnología
que se ha venido planteando en últimas fechas.
La irrupción de esta propuesta al escenario nacional obedece a varios factores;
por un lado, al hecho de la incapacidad que podría presentar la red telefónica
para soportar con eficiencia el tráfico. Para los proveedores de telefonía local
podría no resultar rentable prestar un servicio para el que sus redes no fueron
creadas, sin embargo el crecimiento del tráfico de Internet debe ser visto como
una gran oportunidad para el desarrollo de la infraestructura en México.
Una alternativa: servicios de banda ancha
Los usuarios del Web pertenecientes a los niveles socioeconómicos más altos
establecen conexiones a Internet más largas, incluso por encima de la media
nacional que es de 2.7 horas.
En
opinión de Select-IDC, la solución al problema de la saturación de la red es
ofrecer a estos usuarios intensivos servicios más acordes con sus propias necesidades:
servicios de banda ancha por los cuales sí estarían dispuestos a pagar más,
siempre y cuando se ofrezcan a precios competitivos.
No hay que olvidar que una de las metas a las cuales se encaminan todas las
naciones del mundo es a estar conectados a Internet siempre y en todo lugar,
y el cobro por bloques de quince minutos se contrapone con esta tendencia. De
hecho, en el continente americano se considera que los países más avanzados
al respecto son México y Estados Unidos, debido a los esquemas de pago que se
manejan.
Lo anterior implica inversión inmediata en la red de telecomunicaciones del
país y migrar a los usuarios avanzados a estas nuevas redes; este esquema representa
también segmentar a los usuarios para asegurarse de que pagará más quien más
consuma y está basado en el supuesto de que el grupo que más consume en el Web
sí aceptaría tarifas más altas por mayor calidad. De suyo, los usuarios intensivos
pueden considerarse como una minoría; la gran parte de la población que su Internet
tiene conexiones típicas mucho menores al promedio.
No deben perderse de vista dos aspectos básicos: una medida como la que nos
ocupa, va en contra de la teledensidad, la cual está íntimamente relacionada
con los precios y la capacidad de compra de la población. Además, la tendencia
mundial va hacia cobrar tarifas fijas por los servicios de Internet, no a cobrar
por tiempo que se navega.
Comisiones por tráfico
Al llevar a cabo un minucioso análisis del impacto que la aprobación de la
medida en cuestión tendría en el país, Select-IDC concluyó que, si de cualquier
manera se aplicara, debería hacerse bajo premisas distintas a las planteadas
hasta el momento por los medios de comunicación.
Partamos del hecho de que las empresas de telefonía local cobran las llamadas
por evento, es decir, cada vez que se marca un número, y no por tiempo; antes
de la llegada de Internet los eventos tenían una duración promedio de 3 minutos,
pero actualmente este tiempo se ha incrementado dramáticamente, puesto que las
conexiones a Internet requieren de infraestructura con mayor velocidad y confiabilidad
de la instalada en este momento.
Los analistas de Select-IDC proponen que, en caso de que se realice el cobro
por bloques de 15 minutos, se disminuya o desaparezca la tarifa de acceso o
renta mensual que los proveedores de acceso a Internet cobran a sus suscriptores,
de tal forma que se elimine el impacto al usuario final. Asimismo, y debido
a que los proveedores de acceso están generando tráfico a las telefónicas, estas
les pagarían una comisión por este concepto. Estos esquemas se manejan en países
como Inglaterra, pero están siendo cuestionados.
Aquí
cabe aclarar que para no afectar al usuario final con esta propuesta, el bloque
de 15 minutos debería tener un precio accesible, además de que los descuentos
a la renta mensual deberían ser significativos.
Cualquiera de las dos alternativas aquí propuestas está encaminada a evitar
que el usuario tenga que pagar más por el mismo servicio, lo cual, como ya se
mencionó, únicamente acarrearía efectos negativos. Es claro que cualquier incremento
impactaría inmediatamente en el desarrollo de Internet en nuestro país.
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