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El Presidente Vicente Fox Quesada advirtió que por ningún motivo deberá pedirse
el certificado de ingravidez a mujeres en las dependencias del Gobierno Federal.
Durante la tercera reunión ordinaria de la Junta de Gobierno del Instituto
Nacional de las Mujeres, el mandatario calificó como una práctica infame el
despido o la no contratación de las mujeres embarazadas.
"La solicitud de certificado de ingravidez es ilegal y contraria al régimen
laboral -dijo-. La Constitución y la Ley Federal del Trabajo establecen los
mismos derechos para mujeres y hombres, pero en muchos lugares encuentran pretextos
para violarlas y ponen en juego todo tipo de mañas para no cumplir sus disposiciones."
Ante la presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres, Patricia Espinosa,
y varios miembros de su Gabinete, Fox Quesada resaltó que "este es un punto
en el que estamos trabajando con gran energía y seremos inflexibles en la aplicación
de la Ley".
En el salón Manuel Ávila Camacho de la Residencia Oficial de Los Pinos, el
Presidente de México señaló que es una responsabilidad ética y una exigencia
de la democracia y de la justicia impulsar la realización como seres humanos
de las mujeres, que representan más de la mitad de la población del país, para
que tengan una vida plena en su condición de mujeres y dignas en su dimensión
de personas.
Se refirió además al Programa Nacional para la Igualdad de Oportunidades y
la no Discriminación de las Mujeres y apuntó que este será un instrumento de
gran eficacia para revertir prácticas discriminatorias que durante muchas generaciones
han lesionado gravemente a las personas, tanto mujeres como hombres y a la sociedad
en general.
"Cuando se atenta contra la dignidad de las mujeres, se vulnera también la
condición humana y se socavan las bases de la vida colectiva. Las acciones para
combatir la violencia dentro de la familia serán prioritarias para el instituto,
porque en la mayoría de los casos se ejerce en contra de las mujeres. Por desgracia,
esta es una realidad cotidiana que se da con demasiada frecuencia", expuso.
Resaltó que las secuelas del maltrato emocional, la intimidación, el abuso
físico o sexual marcan para siempre la vida de muchas mujeres, de muchas niñas
y niños.
Por eso, puntualizó el ejecutivo federal, el combate a la violencia que se
ejerce contra las mujeres es fundamental para mi Gobierno y estoy seguro que
para la gran mayoría de las mexicanas y mexicanos.
"La equidad de género es un indicador del desarrollo de un país. La falta de
equidad de oportunidades y la discriminación, además de dañar a millones de
personas y a miles y miles de familias, obstaculiza la buena marcha de México",
advirtió.
Al referirse a la desigualdad educativa entre hombres y mujeres, expresó que
es un hecho que afecta a la sociedad y por ello habrá que trabajar intensamente
en ese renglón.
En cuanto al programa nacional de becas y financiamiento y el PROGRESA, aseguró
que ambos se han contemplado como un medio para brindar mayor apoyo a las mujeres
y a las niñas mexicanas.
"Necesitamos que un mayor número de alumnas llegue a la educación superior
para ampliar sus oportunidades de formación y reforzar el crecimiento del país,
tenemos que alcanzar la meta de al menos 50 por ciento de mujeres en este nivel
y debemos abrirles las puertas de las carreras que tradicionalmente han sido
para los varones", indicó.
Consideró que la inequidad en el renglón educativo se manifiesta en la salud
con un costo enorme, pues se ha demostrado que a mayor educación, menos embarazos
de las adolescentes y la mortalidad infantil, además de que la preparación de
las mujeres incide en el cuidado de su propio cuerpo y en la prevención de enfermedades.
El Jefe del Ejecutivo Federal indicó que la discriminación de género también
afecta gravemente al país en lo económico, ya que hay una gran desigualdad en
el dinero que se paga a las mujeres y en muchos lugares no se sigue el principio
de salario igual para trabajo igual.
Esto significa una ofensa, una injusticia y gran deterioro para miles y miles
de familias, en especial en aquellas en que las mujeres llevan las riendas del
hogar.
Precisó que en promedio, los ingresos globales de las mujeres son 35 por ciento
menores a los de los hombres y la diferencia se acentúa en el campo y en el
medio rural, a lo que hay que agregar que el desempleo golpea en primer término
a las féminas.
"Esta es una desigualdad que se monta sobre la falta de equidad en materia
educativa", expuso y añadió que por ello se han puesto en marcha programas como
"manos que trabajan", con el que se apoya con microcréditos a mujeres artesanas.
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